lunes, 13 de junio de 2011

Economía aplicada: ¡bling, bling! el presupuesto


He tardado como 7 entradas en hablar del dinero como tema principal, pero en algún momento tenía que hacerlo. Supongo que a alguien le será de interés el gasto monetario aproximado que puede suponer una estancia de 6 meses en Shanghái. De hecho, es una de las cosas que más tienes en cuenta para escoger un destino o directamente no escogerlo por el gasto que puede conllevar.

Así que hoy me gustaría hacer una especie de presupuesto (ya que hago ADE que sirva de algo...) del coste que representan 6 meses en el extranjero. Aunque la verdad, prefiero no verlo como un gasto sino más bien como una inversión de futuro de la que, tarde o temprano, recogeré los frutos.


Antes que nada, no os engañaré, no me voy a ir a China con la mochila pero tampoco me voy a vivir a los Shanghai Centre Apartments de 23.000 RMB (unos 2500 euros al mes). Es decir, he intentado buscar un sitio medianamente bien situado, limpio, con buenas referencias y no excesivamente caro. El sitio que reunía todas estas características me lo ofrecía la Universidad misma, es una especie de residencia a 5 minutos andando del College que está siendo remodelada este verano. 

En el SISU Guest House (que es como se llama la residencia) compartiré habitación con… ¿Peter?¿Carlos Antonio?¿Muhammad?. No, bromas aparte, la verdad es que no tengo ni idea de con quien voy a compartirla. La habitación tiene baño propio, televisión, aire acondicionado, dos escritorios para estudiar y vistas a Shanghái, además de disponer de una cocina común en cada planta de la residencia. Suficiente. El coste aproximado es de 65 RMB al día, unos 200 euros al mes, que multiplicado por 5 meses salen 1000 euros de alojamiento. Not bad.

Una vez solucionado el tema del alojamiento, puedo dedicarme a otros quehaceres. El segundo elemento que tengo que incluir en el presupuesto es el curso de chino obligatorio en la misma universidad, y que por otra parte es requisito imprescindible para que me hayan concedido la plaza allí. La verdad es que no es nada barato e iguala el coste del alojamiento, son unos 9200 RMB por semestre, 1000 euros al cambio.

Con esto ya sumamos 2000 euros. El tercer gasto más importante es el día a día allí. Teniendo en cuenta que la vida en Shanghái no es muy cara y que intentaré contenerme un poco, he calculado así bastamente unos 200-250 euros al mes, entre teléfono, comidas, transporte, etcétera. Luego igual me llevo alguna sorpresa, aunque espero que no. Esto supondría unos 11000 RMB (1200 euros) a lo largo del semestre.

Finalmente me queda contar el billete de avión y todos los gastos extraordinarios o relacionados con el papeleo del viaje (véase renovarme el pasaporte, hacer el visado et alter). Compré el vuelo de ida por un precio relativamente barato, 450 euros, volando con Brussels Airlines y luego con Hainan Airlines. Sumando todos estos costes la cosa quedaría en 1000 euros más, porque tengo que sumar el vuelo de vuelta y los 100 o 150 euros de burocracia.

Así pues, todo el conjunto de gastos supera fácilmente los 3000 euros, y se queda rondando los 4000-4500 euros la estancia semestral (en yuanes suena como si fuera millonario, son unos 38000 RMB el semestre). A esto habría que restarle la beca que da la UAB, pero como todavía no la tengo segura mejor no contarla. También he sondeado la idea de trabajar allí en alguna que otra empresa, y ya he contactado con gente, pero al igual que la beca, todavía no tengo nada por seguro.

No es poco dinero, pero como antes he dicho, mejor "contabilizarlo" como una inversión.

Leia Mais…

domingo, 12 de junio de 2011

¿Y qué estudio en Shanghái?: el Learning Agreement


Tal y como os expliqué en mi última entrada, hay un documento muy importante si queremos que nuestros estudios en China, en este caso los míos, hayan servido para alguna cosa: El learning agreement.

Como todos sabéis inglés, no creo que haga falta traducirlo, pero por si da el caso de que alguien no o le es más cómodo verlo en castellano, es el equivalente a un acuerdo de estudios. Es decir, es el documento mediante el cual propones un plan de estudios para cursar en la universidad de destino. Presentas tu propuesta ante el Coordinador de relaciones internacionales, si está bien y las asignaturas se parecen, te lo firma y con esto podrás convalidar las asignaturas que hayas pactado.

 Detalle del Learning Agreement de la UAB

¿Parece muy fácil verdad? Pues como cualquier documento de los que os he ido comentando a lo largo requiere su tiempo y sus gestiones varias. Yo creo que en ningún caso he conseguido hacer el documento que fuera en el día previsto, ya que siempre salen complicaciones: que si el seguro no te envía la póliza, que si el Coordinador tenía una reunión de última hora, que si Pepito grillo no existe, etc.

Y para no ser menos, me ha costado (y digo “me ha” porqué la última gestión la hice el viernes a mediodía) unas 4 visitas al Coordinador, así como sus correspondientes horas delante del ordenador.

Hacer el Learning Agreement supone, en primer lugar, conseguir el plan de estudios que se cursa en el Xianda College, y os puedo asegurar que no fue tarea fácil. Es obvio que la página web de la universidad está en chino, hasta aquí todo correcto, pero debería tener una página web en inglés, y de hecho la tiene, pero inoperativa, como podeis comprobar haciendo clic aquí.

Con lo que el primer paso se convirtió en una especie de odisea, envié mails a la chica que coordina este tema en China, y muy amable me envió una lista con el nombre de las asignaturas que se cursaban allí en inglés. Con esa lista fui a ver a Yancy Vaillant, Coordinador de relaciones internacionales de la UAB, pero me dijo que si no tenía una breve descripción de la asignatura no podíamos convalidar nada, ya que se necesita que un tanto por ciento elevado del temario coincida, si no me equivoco.

Entonces le pedí a la chica, Chen Ke, si me podía enviar una pequeña descripción del programa de cada asignatura. Me contestó al día siguiente diciendo que ellos no tenían esa información. ¿y quién se supone que la tiene? ¿Ronald McDonald

Me ofusqué un poco, pero Google tiene solución para casi todo y con el código de cada asignatura conseguí, poniendo una por una, la información requerida por Yancy. Pero ahora faltaba ver cuantos créditos valía cada asignatura para ver con cuales podría convalidar las de la UAB. Gracias a Dios, Yancy me ayudó con esto, y a la tercera visita conseguí que me firmara el preciado papelito.

Como tenía que hacer 6 copias y sólo hice 4, me gané una visita extra al despacho del Coordinador el viernes pasado, pero ya era sólo un trámite que no me importaba hacer.

(Casi me olvidaba de haceros mención de las asignaturas que he escogido, pero dudo que sea de interés general. En caso contrario comentadlo y os puedo informar más ampliamente.)

Leia Mais…

martes, 7 de junio de 2011

¿Porqué tardan tanto?: 5 meses para resolver mi solicitud...


He estado tres días ausente, ya que tanto el lunes como hoy he tenido dos exámenes y mi día no tenía más horas. Pero aquí vuelvo a estar con todos vosotros.

Hoy seguiré hablando un poco del tema burocrático, que si bien es el más aburrido, también es uno de los más importantes y donde más dudas le surgen a uno. Nos quedamos en que yo envié la solicitud de aceptación, documento imprescindible, y estaba a la espera de la respuesta por parte de la universidad china.

Si la envié a principios de enero, la respuesta me llegó hace aproximadamente dos meses. Han tardado casi 5 meses en responder, ¡increíble! Me encantaría saber todo el proceso que pasa desde que sale de Barcelona hasta que llega a Shanghái, y ver todos los funcionarios, profesores y demás gente que tienen contacto con mi documentación. De todas maneras no creo que sea tan complicado aceptar o rechazar una solicitud, teniendo en cuenta que muchos estudiantes somos del extranjero, y hay que empezar a preparar vuelos, alojamiento, visados, etc. cuanto antes…

En fin, que la solicitud me llegó a principios de mayo. Recibí un email de la Oficina de Relaciones Internacionales confirmándomelo. ¡Qué ilusión me hacía!. La fui a buscar el mismo día, y la verdad es que era bonita la cartita, con el logo y sus letras en chino (lo único que entendí de la parte que estaba en chino eran los números), aunque al dorso estaba la traducción al inglés. Junto con la carta me entregaron un documento para poder hacer el visado (formulario JW202).


                                                 Ejemplo de formulario JW202

Como soy un poco pájaro, no le había dado importancia al pasaporte, y mirándolo bien vi que caducaba el día 25 de junio de 2011. ¡Paam!¡la primera en la frente! Fui a renovármelo y, cual fue mi sorpresa que el número de pasaporte también cambia, no es como el DNI. ¡segunda en la frente! Esto quería decir que tenía que enviar un email a Shanghái para que me enviaran un documento nuevo con el número correcto de pasaporte. 

Dos semanas más de espera y tenía en mis manos un nuevo documento que me imagino que pone que he cambiado el número y que me permitan hacer el visado allí en el consulado de Avenida Tibidabo en Barcelona. Bastante rápido comparado con la tardanza de la solicitud de aceptación.

Nos vamos acercando al final de los trámites burocráticos. Sólo me queda hacer el Learning Agreement y la beca (todavía no sé si me la darán o no, os informaré en cuanto la tenga). 

Así pues el Learning Agreement es el documento que te sirve para poder convalidar las asignaturas que curses allí con las de aquí.

Este documento implica buscar el programa de asignaturas de la universidad de destino y hablar con el Coordinador para llegar a un acuerdo sobre qué puedes convalidar. La página web de mi college solo funcionaba en chino, la inglesa estaba en maintenance, así que primer problema. ¿De dónde saco el programa? Envié un email a Chen Ke, que es la que lleva el tema en la Shanghai International Studies University y al día siguiente ya disponía del programa.

Fantástico pues, fui a ver el coordinador con el nombre de las asignaturas que se cursaban en China, pero me dijo que le faltaba ver de qué iba cada asignatura para poder asegurarse lo que convalidábamos. No hubo manera de conseguirla a través de la SISU, pero tuve suerte y después de mucho buscar en Google conseguí hacer un conglomerado con todas las descripciones de las asignaturas que se cursaban en el Xianda College. Ésta vez si, hicimos el Learning Agreement, quedando en que yo cursaría allí 3 asignaturas de 6 horas por semana cada una, y me las convalidaban por 4 de aquí de la UAB. Ni tan mal.

Ya tengo todos los documentos, excepto el visado, que pienso ir a hacerme esta semana y la beca, si finalmente la recibo. ¡Estoy casi casi listo para ir a China!

Leia Mais…

sábado, 4 de junio de 2011

Burocracia y papeleo variado: ¡Qué palo!

A partir de ahora entramos en terreno burocrático, y burocracia equivale a líos y problemas (¿qué os tengo que contar? Seguro que más de uno de los que me lee ha tenido que pedir una beca o cualquier otra cosa de éstas con papeleo hasta para poner el nombre…).

Sigamos pues. Con la decisión ya tomada y aceptado por la Universidad Autónoma me había sacado dos pesos de encima, pero todavía quedaba mucho camino por recorrer.

¿Qué hago ahora?, ¿qué papeles necesito?, ¿dónde los presento?, ¿como lo hago? y ¿con quién contacto? Esas eran sólo cinco de la veintena de preguntas que había asomando al balcón de mi cabeza.

- Vayamos paso a paso – me dije. Así que por una vez, hice caso a mi subconsciente.

El primer paso era aceptar la plaza que me había dado la UAB. Sencillo. Vas a la intranet de la universidad y se hace en un momento: te pregunta que si aceptas (teniendo en cuenta que si luego renuncias pierdes unos privilegios), cliqueas en SI y ya lo tenemos, has aceptado la plaza. Clap clap.

Ahora ya si que me podía dedicar a ver la interminable lista de documentos que tendría que presentar. En la web de la que tanto os he hablado de movilidad de la UAB , habían hecho una especie de recopilación de todos los documentos que necesitabas y una breve explicación del proceso a seguir.

- Uff, este dossier me ha salvado la vida… - pensé.

¡Meec! ¡Error! . Ese tocho te marca las pautas, pero ni por asomo contiene información específica para cada universidad, que sería lo más útil (aunque entiendo que no lo hagan, son más de 30 destinos y sería mucho trabajo…).

Así que toca espabilarse y empezar a buscarse la vida. El segundo paso después de haber aceptado la plaza es enviar una solicitud a la universidad de destino, en mi caso a la Shanghai International Studies University, y dentro de ésta el Xianda College of Economics & Humanities (¡qué British y cool suena!).




Ésta solicitud estaba integrada por una application form, el expediente académico, los títulos de inglés de los que dispusiere, fotocopia compulsada del pasaporte y ya que estábamos, y para asegurarme el tiro, envié también dos cartas de recomendación que me hicieron dos profesores muy amablemente.

That easy, huh? Parece que si que es fácil, pero me costó unas cuatro visitas a la Oficina de intercambios de Económicas y casi tres semanas conseguir todos esos papeles. Y sobretodo me volví loco con una especie de garantía de fondos suficientes para poder cubrir la estancia que pedían en algunas universidades, pero después de varios emails me aclararon que no me hacía falta.

La fecha límite para presentar la solicitud era el 22 de enero (mucho antes que cualquier otro destino de los que había). Nada más volver de vacaciones de Navidad envié TODOS esos papeles que tanto me había costado conseguir. Junto con la solicitud era también necesario pagar una fee de 65 dólares para que la tramitaran. Fui al banco e hice una transferencia al Industrial and Commercial Bank Of China, parecía un tío importante haciendo transferencias a China. Pero salía caro ser un tío importante, ya que me cobraron una comisión de unos 25 euros por hacer la maldita transferencia de aproximadamente 50 euros. ¡Qué timo, fucking Banks!

Esta solicitud hay que enviarla para que ellos valoren si te van a dar una plaza en su universidad, de manera que hasta que ellos no te envían una carta de aceptación no puedes asegurar que te vas a Shanghái. Insistí bastante con éste tema en la Oficina de Relaciones Internacionales, pero me comentaron que no solían rechazar a nadie y que no me preocupara. Quieras o no siempre hay un punto de preocupación y nervios hasta que te llega la carta, y tardaría en llegar…


¿Qué os parece a vosotros? ¿Alguno ha tenido que hacer papeleo por el estilo? Era mi primer contacto con la burocracia administrativa a este nivel y madre mía, ¡qué palo!.


En breves seguiré con papeleo vario sobre las becas, cursos de chino obligatorio, alojamiento, etc.

Leia Mais…

viernes, 3 de junio de 2011

Mis impresiones (I): una reflexión personal

En el post anterior expuse brevemente los motivos personales a los que tendría que enfrentarme para decidir si marcharme o no, hoy me gustaría incidir en ellos y ver qué representaron para mi a la hora de tomar esa decisión.

¿Qué implica marcharse durante un año a China? No es una pregunta que tenga una única respuesta, ya que para cada persona conlleva unas consecuencias diferentes, ni mejores ni peores. Así pues, hay varios campos sobre los que reflexionar. El orden en el que los expongo es un poco acorde a mi escala de valores.



Hablaré sobre la familia en primer lugar. Como se suele decir, ellos están siempre para lo bueno y para lo malo. Tengo dos hermanos pequeños. Obviaré el echarles en falta, se sobreentiende cuando estás lejos de ellos - refiriéndome a mi familia en conjunto - durante un largo periodo de tiempo (sin ánimos de parecer frío, ni mucho menos).

Siendo sinceros, no es que me caracterice por ser el tío con más vida familiar del mundo, pero tampoco por ser el que menos, y con esto quiero decir que necesito de cierta vida familiar: cenas, comidas, ratos de domingo, charlas con mi madre/padre, peleas entre hermanos, etc. 

Así que fue una cuestión que tuve bastante en cuenta a la hora de decidir, pero mi subconsciente acabó pensando que sería más fructífero marcharme, aprender a vivir sin el asilo que me proporciona mi habitación, adaptarme a un nuevo estilo de vida, tener que hacer las típicas lavadoras y secadoras, tener que aprender a cocinar bien exprés y muchas cosas más que no menciono.

En segundo lugar, me gustaría hacer mención de las reflexiones en cuanto a novia y amigos (siendo el segundo un tema más complicado). Los amigos, así como mi novia, forman parte importante de mi vida, y como tales, les intento dedicar tiempo a lo largo de la semana, siempre que los estudios me lo permiten. A mi novia Cris le dedico el mismo o más tiempo que a mis amigos, me lo permitan o no los estudios.

¿Qué pasará ahora que no voy a poder verles tan a menudo? A lo sumo que las relaciones se enfríen, pero es una cosa que dudo muy mucho. Viendo cómo ha avanzado el tema de la comunicación online y el social networking, no supondrá demasiado problema seguir manteniendo el contacto con mis amigos, informarles de las fechorías que cometo en Shanghái, de lo mala que está la comida o de cómo ya se decir cuatro palabrejas en chino.

Con mi novia la cosa se complica un poco más, aunque Skype, Facebook, Twitter y el email pueden salvar vidas. Creo no haber mencionado que ella se va a Londres de Erasmus también. 

Hemos hablado del tema larga y tendidamente, y afortunadamente coincidimos en opinión. Es una oportunidad de futuro que no hay que desaprovechar, y si es un año en lugar de medio mejor, ya tendremos tiempo de comprometernos más adelante. Con esto no quiere decir que la relación se haya acabado, ni mucho menos. Nuestra idea es continuar en la distancia. 

¿Que es  difícil una relación a distancia? Por supuesto (y hablo con conocimiento de causa), pero a nuestra manera de ver hay que intentarlo. Luego pasará lo que tenga que pasar.

Estos tres aspectos fueron los que más influyeron a la hora de tomar mi decisión. Después vendría la valoración de temas como los hobbies, la estructura de vida que tengo montada, los trabajos que tengo, etc. pero fueron temas menores y que tuvieron poca relevancia (al menos para mi) a la hora dilucidar mi marcha.

Son muchas cosas las que hay que valorar antes de irse, pero oportunidades como esta no se presentan muy a menudo, como se suele decir  el tren no te espera y hay que cogerlo.


Leia Mais…

jueves, 2 de junio de 2011

¡Seleccionado!: dudas y más dudas


Durante el mes y poco que tuve de “reflexión” entre que hice la solicitud y salieron las listas de seleccionados, de mi cabeza emergieron decenas de dudas: ¿Qué le parecería a mi novia Cris si al final me daban la plaza? ¿Realmente tenía las narices, por hablar fino, para marcharme más de medio año a China, con una tradición, cultura e idioma tan distinto al nuestro? ¿Y mis padres? (que por cierto seguían sin tomarme demasiado en serio y luego se llevarían una sorpresa) y como estas otras tantas más.

Me dije a mi mismo que no tenía sentido alguno cuestionarse todo aquello sin siquiera saber si me darían una plaza, pero fantasear no está de más, y siendo sincero, no me daba muchas posibilidades a mi mismo de poder obtener la codiciada plaza.

Día 6 de Diciembre. Salgo de clase de Derecho Internacional Público dispuesto a ir a casa a comer, pero una vocecita dentro de mí me dice que mire la web de la Universidad, no fuera a ser que por casualidad hubiera salido la resolución con los seleccionados. Y efectivamente, una nuevo ítem aparecía entre toda la información del Programa Propi UAB:Llista de seleccionats enunciaba. Lo abrí temeroso de que junto a mi nombre no saliera la palabrita "SELECCIONADO", abrí el documento de Excel y busqué mi DNI…
-        
           ¡Vamos! – grité en medio de la biblioteca.

La gente que estaba estudiando me miró con una cara mezcla de asombro y odio, pero a mi me daba igual porqué ¡me habían seleccionado para ir a China! ¡A mí! No me lo podía creer. Llamé corriendo a mi madre, y ella si que se quedó estupefacta porqué en ese momento vio que se concretaba aquello de lo que se había estado riendo el mes último: su hijo mayor tenía altas posibilidades de acabar viviendo en China.

 Imagen de mi asignación de plaza de la Shanghai Int. Studies.Uni.

Ahora ya si, sin más reparos podía dedicarme a atender a todas y cada una de las dudas que habían aparecido en mi cabeza días antes.
 
Llamé a Cris, mi novia, para darle la noticia, y su reacción fue una mezcla de alegría y decepción, totalmente entendible hay que decir. Por una parte se alegraba mucho por la experiencia que sería para mi y el cambio que podría representar en mi futuro, pero por otro lado implicaba estar 6 meses separados, excepto puntuales visitas.

La reacción de mis padres fue un tanto similar a la de Cris, de sentimientos entremezclados. Se alegraron mucho, pero como era de esperar también hicieron su papel, me comentaron que me lo mirara todo bien, qué requisitos pedían, que si el chino, que si Shanghái está muy lejos, que si, que si, que si…

Y la pregunta más importante, ya que era la que concernía a mi mismo, ¿sería capaz de irme a 10.000kms de casa durante 6 meses sin mi habitación, mis amigos, mi novia, mis padres, mi fútbol, …? La respuesta de mi subconsciente fue rotunda: ¡SI!

Una vez resueltas estas tres dudas sumadas a alguna otra que eran más de carácter personal, ahora había que inmiscuirse en terreno pantanoso: la burocracia y el papeleo. Será el objeto de próxima (s) entrada.

Leia Mais…